El pensamiento lateral es la capacidad que tenemos las personas para crear caminos nuevos. Es un tipo de pensamiento, propio de la creatividad, que permite buscar enfoques diferentes a una situación y explorar las posibilidades de todos ellos.

La clave se encuentra en no rechazar ninguna opción; no hay ideas erróneas con el pensamiento lateral. Tradicionalmente, las personas seguimos los pasos correctos preestablecidos para resolver inteligentemente un problema. Con el pensamiento lateral podemos seguir ideas que son consideradas erróneas para llegar después a una solución correcta. Por ello, es esencial en un proceso creativo emitir multitud de ideas diferentes y aceptarlas todas ellas, eliminando la palabra “error” del proceso.

En el ámbito de la convivencia, el pensamiento lateral nos permite ver distintos enfoques a un conflicto, proponer diversidad de soluciones a un problema y caminar por todas ellas para definir nuevos modelos de relación. Por ello resulta de especial relevancia desarrollar este tipo de pensamiento dentro de cualquier programa de prevención de violencia. 

 

Alternativas con imágenes

Una actividad que permite desarrollarlo es “Alternativas con imágenes” (de Bono, E. 2017), que consiste en valorar una situación de muchas maneras posibles.

A continuación te presentamos un ejemplo que hemos realizado con quince personas de 30 a 50 años, de diferentes profesiones y niveles culturales. Les hemos pedido que respondieran a la siguiente pregunta tras observar atentamente esta foto: ¿Qué crees que ocurre en esta imagen?

Entrenar el pensamiento lateral con imágenes

Fuente: Upscl. Niños de Indonesia jugando

 

Las respuestas obtenidas han sido las siguientes:

  1. Hay unos niños que está subidos en unos zancos y dos niñas que están mirando. Pueden estar subidos para coger frutas de los árboles.
  2. Unos niños intentan cruzar por un camino lleno de pinchos.
  3. Unos niños se lo están pasando “pipa” con los juguetes más humildes.
  4. Dos niños divirtiéndose con los zancos y disfrutando y dos niñas tranquilas jugando a sus cosas.
  5. Unos niños jugando con zancos.
  6. Unos niños están jugando a ser gigantes.
  7. Los niños juegan y las niñas están como meras espectadoras.
  8. Niños que están subidos con zancos como yo hacía de pequeña.
  9. Niños pobres agudizando la inteligencia para divertirse jugando con las cosas que tienen a su alcance.
  10. Dos personas disfrutando de la vida, de lo que hay disponible en ese momento y otras dos personas mirando la vida, encogidas y sin participar. Dos géneros, dos perspectivas.
  11. Arriba, abajo, acción, observación, miradas, no miradas, quién pisa el suelo y quien no, quien ríe y se divierte y quién no.
  12. Niños y niñas se turnan para recorrer un camino.
  13. Los niños están haciendo una representación-espectáculo para sus amigas y ellas les aplauden.
  14. Niños enseñando a las niñas a utilizar los zancos.
  15. Unos niños van a buscar a sus amigas.

 

Conclusiones

Cada una de estas interpretaciones muestra algo similar a las demás y algo diferente. Muestra algo que aparece en la foto y algo que no aparece y que depende del propio observador, de su manera de mirar las cosas.

Hay interpretaciones que hacen referencia a los elementos de la escena (niños, niñas, zancos, vegetación, etc.) y otras que se refieren a lo que sucede en ella desde distintos ángulos (desigualdad de género, pobreza, tipo de juego, etc.)

Esta variedad de enfoques nos aporta movimiento y, por lo tanto, reduce la rigidez de pensamiento. Pone de manifiesto la diversidad de alternativas posibles a una situación y nos impulsa a buscar la solución de los problemas desde multitud de direcciones.